Capítulo 31: Un cadáver con la sangre drenada
Me preguntaba qué tan extraña podía ser una muerte para que causara tanto revuelo. ¿Era que no podían determinar la causa exacta del fallecimiento? Pero entonces recordé a cierto criminal: ¡el Asesino de Jiangbei! ¿Acaso había vuelto a atacar?
—¡Llévame a la escena del crimen ahora mismo! —dije.
—Está bien —respondió Huang Xiaotao—. Sígueme.
Entramos en el ascensor y subimos hasta el cuarto piso. Había varios agentes en el pasillo, y un sujeto de piel oscura y complexión grande, con pantalones grandes y sin camisa, estaba en cuclillas en el suelo. Llevaba puestas unas pantuflas desechables y una gruesa cadena de oro en el cuello. A su lado, una mujer cubierta con una manta se abrazaba la cabeza, sentada también en el suelo. Su largo cabello le cubría el pecho.
Si hubiera un reportero con cámara, aquella escena habría parecido sacada de una redada en un burdel como las que aparecen en las noticias.
Los policías los interrogaban, y el gordo tenía una expresión de angustia en la cara.
—¡Se lo juro, oficial! —decía—. ¡Somos pareja! ¡Nos amamos como Liang Shanbo y Zhu Yingtai! ¡No tenemos la clase de relación que ustedes insinúan!
—No puedo fiarme solo de su palabra. ¡Muéstreme su documento y su licencia de conducir!
—¡Ya le dije que no los traje!
—¿Y cómo se registró en el hotel sin identificación?
—Mierda, Song —murmuró Dalí—. ¿Entramos al edificio equivocado? ¡Esto parece claramente una redada de burdel!
Huang Xiaotao nos explicó que ellos dos fueron quienes descubrieron el cadáver. Habían venido a reservar una habitación por la noche, pero justo cuando estaban por “ponerse en acción”, la cama se movió de forma extraña. Revisaron debajo… ¡y encontraron el cuerpo! Presos del pánico, llamaron inmediatamente a la policía.
Cuando llegaron los oficiales, sospecharon que la mujer era una prostituta y el hombre su cliente. Como ninguno quiso mostrar su identificación, terminaron siendo interrogados allí mismo. Huang Xiaotao agregó que ya habían contactado al equipo de delitos relacionados con la prostitución, así que a esos dos les esperaba una sesión más intensa de preguntas.
—Ese tipo tiene la peor suerte del mundo —dije—. Vino buscando diversión y encontró un cadáver debajo de la cama. ¡Y encima ahora lo interroga la policía! Seguro va a quedar traumado… probablemente no pueda volver a tener una erección en mucho tiempo.
Huang Xiaotao soltó una carcajada.
—¡Por no quedarse en casa, le pasó lo que le pasó!
Por lo que podía ver, dudaba que se tratara del Asesino de Jiangbei, porque si hubiera sido él, no habría ocultado el cadáver. De hecho, solía exhibirlos en lugares públicos para burlarse de la policía.
El gordo seguía atrapado entre los agentes, así que lo pasamos de largo y entramos a la habitación donde hallaron el cadáver.
Varios policías examinaban la escena. Huang Xiaotao me contó que habían recogido docenas de huellas digitales distintas de los muebles y paredes, lo cual era lógico tratándose de una habitación de hotel con alta rotación de clientes.
Me acerqué a la cama y vi que habían retirado el colchón y el armazón, dejando expuesto el cuerpo.
Era el cadáver de una mujer delgada. Tenía el cabello largo, peinada a la moda. Solo llevaba puesta ropa interior. Su piel era tan blanca que parecía emitir un resplandor extraño, como papel blanqueado, completamente antinatural.
Claramente murió de una forma terrible. Sus ojos estaban muy abiertos, sus manos rígidas como garras de pollo, y su cuerpo mostraba signos evidentes de haber sufrido enormemente antes de morir.
Ante esa escena, Dalí se escondió detrás de mí. Huang Xiaotao lo vio y le lanzó una mirada de desprecio.
—¿Para qué trajiste a este idiota? ¿Para que actúe como el payaso que se ata los cordones en el momento más importante?
Claramente aún recordaba la vez que Dalí se detuvo a atarse los cordones mientras perseguíamos a Deng Chao.
—¡Pero soy el asistente de confianza de Song Yang! —protestó Dalí—. ¡Él no puede hacer nada sin mí!
—Es cierto —asentí—. Por cierto, ¿alguien movió el cuerpo?
—Solo Xiaozhou del equipo forense le pasó luz ultravioleta para buscar huellas —dijo Huang Xiaotao—. Pero fuera de eso, nadie lo ha tocado.
—¿Encontraron alguna huella? —pregunté.
Antes de que pudiera responder, entró un hombre de gafas oscuras y cabello engominado, con un aire arrogante.
—No había ni una sola huella en el cuerpo —dijo con tono altivo—, ni tampoco restos de tejido bajo las uñas.
—Este es Xiaozhou —lo presentó Huang Xiaotao—. Es experto forense y ha resuelto numerosos casos de asesinato.
Xiaozhou asintió levemente y me miró.
—Así que tú eres Song Yang. He oído mucho sobre ti por parte del Líder Huang. Dicen que usas métodos tradicionales de autopsia. ¡Estoy ansioso por ver eso!
—Es usted muy amable —respondí.
—Aun así… —añadió con una sonrisa ladina— apuesto a que no encontrarás nada, por más que lo intentes. Porque el responsable de este caso no es un ser humano.
Sus provocaciones me incomodaron. Los policías también son humanos, y entre ellos hay muchas personalidades. Este Xiaozhou era claramente del tipo competitivo.
—¿Estás seguro? —pregunté.
—Lo entenderás cuando lo veas con tus propios ojos —respondió—. Entréguenles los guantes.
Un oficial nos dio a cada uno un par de guantes de goma. Nos los pusimos y nos acercamos al cadáver. Xiaotao me ofreció una linterna, pero le dije que no la necesitaba.
En el cuello del cuerpo había marcas aterradoras: dos orificios negros profundos, como mordidas. Los toqué con el dedo. Eran muy profundos, lo cual indicaba que los dientes que los provocaron eran bastante largos.
—Volteen el cuerpo —ordené.
Al girarlo, noté que no había sombra de sangre en el torso ni en el abdomen de la víctima. Ese término era usado por los forenses tradicionales; en la ciencia moderna se conoce como livor mortis.
La ausencia de sombra indicaba que la sangre del cuerpo había sido completamente drenada. ¡Por eso su piel era tan pálida!
—¡Dios mío! —exclamó Dalí, cubriéndose la boca—. ¡El que hizo esto no es humano! ¡¡Fue un vampiro!!
—No deberías sacar conclusiones sin un examen exhaustivo —le advertí.
Xiaozhou se acercó a mí.
—Lo siento, Gran Detective Song, pero ya le pasé luz ultravioleta y escáner espectral al cuerpo, y no hay ni rastro de huellas en la piel ni en la ropa. Así que creo que sería una pérdida de tiempo que lo examines otra vez…
Percibí el tono burlón en sus palabras, y me molestó bastante.
—Que tú no las hayas encontrado —repliqué— no significa que no estén ahí.
—He oído de ti y de tus hazañas —continuó—. Que detectaste huellas con un paraguas, que hiciste que el doctor Qin se retirara. Francamente, el doctor Qin no era buen forense. Tenía experiencia, sí, pero usaba eso para imponer su autoridad. Dañaba la reputación del cuerpo policial.
Huang Xiaotao sonrió con incomodidad. Por su actitud, era evidente que Xiaozhou tenía algo contra mí.
—¿Estás insinuando que tú eres mucho mejor que él? —pregunté.
—Para serte sincero… sí —dijo con desparpajo—. Estudié en Estados Unidos, me especialicé en análisis de micro evidencias, incluso asistí a una clase del Dr. Henry C. Lee. Todo mi equipo es importado de allá. No hay evidencia que se me escape. Si no la encontré, es porque no existe.
Observé el cadáver. Ningún cuerpo puede estar completamente libre de rastros. Salvo quizás los casos del Asesino de Jiangbei. Aun así, estaba seguro de que podía hallar alguna pista. Lo que Xiaozhou acababa de decir era puro humo.
Este tipo adoraba presumir… Sería divertido darle una lección.
—Eso suena más a superstición —comenté—. Depositas toda tu fe en esos aparatos. Pero investigar un crimen es como practicar medicina: el medicamento más caro no siempre es el más eficaz. Si alguien tocó el cadáver, tuvo que haber dejado algún rastro.
—¡Jajaja, qué gran discurso! —se burló Xiaozhou—. Entonces, ¿por qué no me lo demuestras?
—¿Y si resulta que tengo razón? —pregunté con una sonrisa—. ¿Te gustaría apostar?
—¡Claro! —respondió con confianza. Miró alrededor y señaló un cenicero en la mesa de noche—. Si tienes razón, me como lo que tenga esi. Pero si te equivocas…
—Si me equivoco —interrumpí—, ¡Me comeré la cenizas y el cenicero entero!
Traducido por: Mel
Se necesitan traductores, si estás interesado/a únete al server y saca ticket.
¡Si quieres enterarte más rápido de las actualizaciones entra al discord, te lo agradecería! ♥
Si encuentras un error, repórtalo ♥