Capítulo 22
La pantalla parpadeaba con una estática eléctrica mientras los mensajes del foro de HunterNet se acumulaban a una velocidad vertiginosa. «¿Habéis visto el último clip de Lee Ji-hyuk? Ese tío está completamente roto, el nerfeo a sus habilidades pasivas no le ha afectado nada», escribió un usuario llamado ShadowKiller, recibiendo una avalancha de reacciones inmediatas. «Ese buff que le dieron a la cadencia de su fusil de asalto HK416 es un insulto al equilibrio del juego; el tío literalmente baiteó a todo el equipo de incursión solo para humillarlos», replicó otro bajo el nombre de NoobSlayer99. El chat era un hervidero de bilis y frustración técnica, un reflejo visceral del caos constante en el sistema.
La interfaz de mi visor táctico proyectaba datos en tiempo real sobre el rifle táctico que sostenía con firmeza, ignorando el ruido de fondo de la red social. Cada oración que fluía en el panel de notificaciones me confirmaba que la comunidad estaba al borde de un ataque de nervios, incapaz de procesar el descalabro operativo que había provocado la última actualización. «F en el chat por los que se enfrentaron a él sin un escudo cinético decente», publicó alguien más, cerrando mi lectura con un sentimiento de cinismo absoluto ante la desesperación ajena. El ambiente se sentía tenso, cargado con la estática de un enfrentamiento inminente que todos esperaban, pero que pocos lograrían sobrevivir sin convertirse en carne de cañón para las métricas del servidor.