El altavoz emite la señal que anuncia el inicio del examen. Haeryu tomó el dispositivo que tenía a su lado mientras resonaba el aviso. El aparato asemejaba la radiografía de un hueso arrancado por completo y pintado de negro. Como siempre, encajaba a la perfección en el brazo de Haeryu. Cada vez que se lo colocaba, sentía como si el brazo de otra persona envolviera el suyo, controlando cada uno de sus dedos.
—Nombre: Seo Haeryu. Edad: 7 años. Estatura: 118.1 cm. Peso: 18.6 kg.
—Un momento.
Seo Baksa, quien observaba a Haeryu desde el otro lado del cristal, levantó la mano. Ladeó la cabeza y acercó los labios al micrófono.
—Haeryu, ¿no has comido últimamente?
Haeryu respondió sin vacilar un segundo.
—No.
—¿Y los bocadillos?
—Me los comí todos. El desayuno y el almuerzo también.
Si no comía, Haeryu era incapaz de hacer nada. Saltarse una sola comida la dejaba tan exhausta como alguien que hubiese ayunado todo el día. En esos momentos, Haeryu se imaginaba como un coche sin gasolina o una caja de música detenida porque se había agotado la cuerda. Así se sentía exactamente cuando no se alimentaba.
Por esa razón, Haeryu jamás se saltaba una comida y, dado que el centro siempre gestionaba su dieta, no había motivo para pasar hambre.
En cuanto a que no subiera de peso… ¿sería por la estatura? Aunque solo había crecido 2 cm respecto al año anterior, Haeryu se centró en el hecho de que ahora era más grande que antes. Ya fueran 2 cm o 2 mm, crecer era crecer.
—Por si acaso, recuerda que jamás debes pasar hambre. ¿Entendido?
—Sí.
Seo Baksa levantó la mano ligeramente, dando la señal para continuar. Solo entonces Haeryu alcanzó la máquina que colgaba arriba y se la colocó en la cabeza. Unas piezas gruesas de plástico envolvieron su cráneo como si fueran serpientes.
Al abrir los ojos en ese estado, un mundo completamente diferente se desplegaba ante ella.
Haeryu parpadeó y se concentró en el fondo virtual que percibía a través de las lentes. El escenario frente a sus ojos parecía la ilustración de un libro de cuentos hecha con crayones. Bajo un cielo azul y nubes como lana de oveja, se alzaba una casa adornada con un techo rojo y ladrillos amarillos. El césped alternaba entre tonos verde claro y verde oscuro.
—Haeryu, ¿ves a los monstruos que están adelante?
Ante las palabras de Seo Baksa, Haeryu desvió la mirada ligeramente. Junto a la casa, varios monstruos realizaban movimientos torpes, mendigando la atención de Haeryu. Las criaturas poseían múltiples ojos, cuernos y patas, además de colmillos afilados, pero eran tan coloridas como el entorno que no resultaban intimidantes en absoluto.
Esos monstruos eran los villanos que Haeryu debía eliminar en este examen.
—Son más que la última vez, pero no te preocupes. Haz lo de siempre y encierra a los monstruos dentro de esa casa de juguete.
Haeryu asintió y levantó la mano que portaba la máquina. Al mismo tiempo, los coloridos monstruos comenzaron a cargar contra ella a una velocidad increíble. Ya no eran los movimientos torpes de hace un momento. Haeryu concentró su mente en la punta de sus dedos. El calor transmitido por la máquina se filtraba bajo su piel, ayudándola a modular su fuerza. Era natural, ya que ese era el propósito del dispositivo.
—Ten cuidado de que el Hold Steel no se suelte. …Así está bien.
Haeryu recordó la telequinesis que solía emplear ocasionalmente antes de los exámenes. Le habían dicho que, fuera de este centro, existían muchísimas personas como ella. Personas capaces de hacer flotar objetos sin tocarlos, regenerar un cuerpo herido, ver a través de las paredes y recordar cualquier cosa que hubieran visto una sola vez. Haeryu también conocía el término para referirse a ellos y a sí misma.
Superhumanos. Personas que nacen con superpoderes.
Haeryu movió los dedos y manipuló a los monstruos que cargaban contra ella. Siguiendo sus gestos, las criaturas flotaron en el aire y fueron embutidas dentro de la casa de juguete. Una vez que los hubo introducido a todos, solo quedaba una tarea.
Haeryu cerró lentamente la mano suspendida en el aire, como si arrugara algo invisible. Entonces, la casa llena de monstruos se aplastó de golpe, como si fuera una lata vacía. Como si, desde el principio, no hubiera habido nadie dentro.
—Lo hiciste muy bien, Haeryu.
Mientras escuchaba la voz de Seo Baksa por el altavoz, Haeryu contempló la casa de juguete derrumbada durante un largo tiempo.
***
12 años después, registro de voz de Binik BNIR-S-No.99.
—Eh… ¿me siento aquí?
—Sí.
—Hola, mi número de examen es…
—Eh, todavía no hemos empezado. Espere.
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.98.
La conexión se ha interrumpido.
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.99.
—Hola. Soy la candidata número 99, Seo Haeryu.
—Encantado de conocerla, estudiante Seo Haeryu.
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.98.
—La conexión se ha interrumpido.
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.99.
—Me dijeron que hasta hace poco no se podía medir su nivel de superpoderes, pero que se definió a finales del año pasado. Entonces, ¿no ha realizado nunca el examen práctico?
—No. Lo sustituí con una simulación.
—Aunque fue una simulación, sus calificaciones fueron excelentes.
—Gracias.
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.98.
—La conexión se ha interrumpido.
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.99.
—Afortunadamente, este año podrá hacer el examen práctico. ¿Cómo se siente?
—No me parece real. No sé si me siento bien… De hecho, me preocupaba qué pasaría si este año tampoco pudiera hacer el práctico. Si no lo lograba esta vez, sería el final, el final definitivo. Yo también quería hacer el examen práctico como los demás. Como me decían que seguía sin poder hacerlo, pensé que no podría en toda mi vida, pero ahora que puedo… creo que es bueno. No, no. No es que «crea que es bueno», es que es bueno. Realmente, realmente es bueno.
—Jaja. ¿Está nerviosa?
—¿Perdón? Ah, un poco.
—Es que habló sin respirar. No hay límite de tiempo, así que puede hablar despacio.
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.99.
—En total, deberá realizar tres exámenes. Uno es un examen individual y los otros dos son exámenes prácticos en los que deberá moverse en grupo. El examen individual depende de la capacidad y la improvisación de cada uno, pero en el práctico, lo más importante es la coordinación con los miembros del equipo. Probablemente, para la estudiante Haeryu, que es su primera vez en un práctico, haya muchas cosas desconocidas. ¿Tiene algún plan personal para el trabajo en equipo?
—No es un plan como tal, pero… de todos modos, tendremos que movernos juntos durante un año, así que intentaré llevarme bien con ellos y no pelear lo más posible.
—Ah. ¿Llevarse bien?
—Sí, llevarme bien.
Registro de voz de Binik – Sin clasificar.
—Choi Timjangnim sigue sin responder. …Sí. He llamado tres veces hace un momento. Parece que esta vez tendrá que venir usted mismo.
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.99.
—No he salido mucho fuera del centro. Creo que salía solo dos o tres veces al mes. Antes de eso, no se podía medir mi nivel.
—¿El centro central estaba por la zona de Busan? Si es la isla Okri, es lo más cercano a la isla Dongbaek, ¿verdad? Entonces, ¿vivió solo en la isla?
—Casi siempre.
—¿Lo que lleva en la mano es un Hold Steel? Tengo entendido que es algo que usan principalmente los superhumanos jóvenes.
—Así es. Yo no puedo estar sin esto.
Registro de voz de Binik – Sin clasificar.
—Tae Igeon. Soy Choe Timjang. Si no quieres morir, deja de ignorar mis llamadas y responde.
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.99.
—De los lugares que ha visitado, ¿cuál fue el más memorable?
—Daejeon.
—¿Por qué?
—El pan era realmente delicioso.
Registro de voz de Binik – Sin clasificar.
—Si sigues rechazando la entrevista, ten por seguro que contactaré a tu hermano y a tu hermana.
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.99.
—Parece que no pudo salir a menudo. Debe de haberse sentido muy sofocada.
—Ah, cuando era pequeña sí, pero ahora no. En el centro hay máquinas de realidad virtual. Puedo jugar videojuegos y ver películas con eso, así que estoy bien.
—¿En serio? ¿De verdad está bien?
—……
Registro de voz de Binik – Sin clasificar.
—Soy el número de examen 98.
—Nombre.
—Tae Igeon. Número 98. Pero, ¿es necesario hacer la entrevista así? Siento que estoy diciendo un número de prisionero, no me gusta…
Registro de voz de Binik – Sin clasificar.
—Es realmente difícil contactar contigo una sola vez.
—Estaba durmiendo y no pude responder. Debe de estar mal la máquina.
—¿No dijiste algo parecido el año pasado?
—Es que el año pasado también pasó. Inviertan un poco en el desarrollo de las máquinas. Teniendo tanto dinero.
Registro de voz de Binik – Sin clasificar.
—El año que viene cumples veinte años, ¿hay algo que quieras intentar antes de eso?
—Dejar los estudios. …¿Ni siquiera puedo hacer una broma?
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.99.
—Pronto se formarán los grupos. ¿Tiene curiosidad por saber con qué compañero le tocará?
—Sí. Quiero conocerlo pronto. Me dijeron que es parecido a mí.
—¿En qué sentido?
—En el nivel. Dicen que él también es nivel 7. Esto… pero, lo siento muchísimo.
—Sí.
—¿Puedo comer estas galletas?
—Eh. Están ahí para que las comas. Puedes responder mientras comes. ¿Quieres leche también? Hay blanca, de fresa y de chocolate.
—Gracias. Cualquier cosa está bien. Como de todo.
Registro de voz de Binik – Sin clasificar.
—Te dije claramente que hicieras el examen. Puedes saltarte todo lo demás, pero esto no. ¿Entendido?
—De todos modos, me dejarán pasar aunque lo haga así así.
—¡Al menos muestra un mínimo de sinceridad! ¿No sabes lo que es la sinceridad?
—Si lo supiera, habría respondido la llamada. Pero, ¿de verdad hay alguien que pueda hacer el examen? No creo que haya nadie de mi mismo nivel.
—Si te pongo a alguien más brillante que tú, ¿lo harás bien?
—Jaja. No.
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.99.
—De ahora en adelante, pasará un año con otro compañero en un lugar que no es el centro. ¿Cómo se siente al respecto?
—Estoy nerviosa. Y también tengo miedo.
—¿A qué le tiene miedo?
—A que ese chico me odie.
—No hay forma de que eso pase. No se preocupe. Se harán amigos enseguida.
Registro de voz de Binik – Sin clasificar.
—Tae Igeon.
—……
—Tae Igeon. ¿Igeon? ¡Tae Igeon! ¡Oye!
Registro de voz de Binik BNIR-S-No.99.
—Sí… espero que sea así.